Un espectáculo digno de ver en cada rincón de Almería
El Ballet Duende Flamenco protagonizó un debut arrollador en el Auditorio Maestro Padilla, consolidándose desde su estreno como una compañía con una marcada identidad artística. Bajo la dirección escénica y artística de María Luisa Cid, también bailarina principal, una decena de intérpretes ofreció un espectáculo intenso, emotivo y de gran belleza visual que cautivó al público desde el primer instante.
La puesta en escena concebida e interpretada por María Luisa Cid se erige como el eje vertebrador del espectáculo. Su presencia domina el escenario con elegancia, fuerza y una madurez artística que guía al espectador a través de un relato profundamente personal, inspirado en su propia historia vital. Cada gesto, cada desplazamiento y cada silencio están cargados de intención, construyendo una narrativa escénica sólida y coherente que demuestra una clara visión creativa y un notable liderazgo artístico.

A lo largo de 55 minutos, el público emprende un viaje sensorial que transita entre los universos árabes y el flamenco más arraigado a la tierra almeriense, en una fusión cuidada donde la danza, la música y la imagen dialogan con naturalidad. El espectáculo se abre con una poderosa oda a Almería, una declaración de amor a la tierra que marca el pulso emocional de la obra, para dar paso a una intensa danza del desamor envuelta en una iluminación sugerente y vestuarios brillantes que acompañan un trío amoroso cargado de simbolismo.
La atmósfera poética continúa con Nadia al violín, una extraordinaria violinista ucraniana que con ritmos modernos y acompañada por dos mariposas danzantes que crean un pasaje onírico de gran belleza con toques árabes.
La guitarra adquiere un protagonismo especial de la mano del guitarrista granadino Justo Amador, que interpreta con profundo duende Almería, tierra noble, acompañando a Marisa Barrilado en una impactante escena de sombras chinas. Destaca también el número de sevillanas del actor y bailarín Miguel Ángel Cañadas, quien brilló con un zapateado firme y una gallardía de marcado aire torero.
Sorprendió Oriana Umaña, bailarina colombiana afincada en Almería, cuya presencia escénica destaca por su fuerza, naturalidad y una expresividad que conecta de forma inmediata con el público. Su interpretación desprende carácter, personalidad y un duende que parece haber echado raíces a los pies de la Alcazaba.
Uno de los momentos más celebrados de la noche llega con la extraordinaria interpretación de Sara Sandin, cuya danza del vientre en solitario, cargada de elegancia y precisión técnica, dejó al público completamente enamorado y provocó una de las ovaciones más intensas de la velada.
La juventud y energía de Yaisa Gutiérrez aportan frescura y dinamismo al conjunto del elenco con las gitanas de las canastillas, suma vitalidad al desarrollo escénico y dejando entrever una sincronización en los movimientos y vitalidad en los gestos.
Pétalos, mantones, danza del vientre, guitarra y la luz del sol de Almería se entrelazan en una propuesta de fusión sólidamente construida, reforzada por recursos audiovisuales que dialogan con la danza de la creadora de contenido Teresa De Pa Parra, integrándose con coherencia en la narrativa escénica diseñada por María Luisa Cid.
Un espectáculo cargado de pasión, identidad y almeriensidad, que invita a sentirse orgulloso del talento que nace y crece en esta tierra. Sin duda, una propuesta con recorrido, que merece llevar su arte más allá de las fronteras provinciales.
La producción corre a cargo de Paco Barrilado, con la actuación estelar de María Luisa Cid, alma, creadora y motor de un proyecto que nace con personalidad, fuerza y clara vocación de futuro.
Enhorabuena. Un debut brillante que augura un prometedor camino artístico.


